Es uno de los primeros que se estudiaron en la región. Se encuentra enmarcado, además, en un espectacular entorno natural, desde el que se divisa el bosque del Hayedo de Poyales, uno de los más surorientales de Europa y el carrascal de de Garranzo. Situado a 2,2 kilómetros del yacimiento de la Virgen del Campo, subiendo por la pista hacia la aldea de Garranzo, el afloramiento, que está señalizado, contiene 130 huellas, de las que destacan 10 rastros terópodos y 2 ornitópodos. 130 huellas organizadas en rastros paralelos, 10 de los cuales pertenecen a carnívoros. La disposición de las pisadas hace pensar en movimientos grupales en torno a una zona de tránsito o condicionada por barreras naturales. Por si fuera poco, cuenta con una magnifica zona recreativa con merenderos, donde pasar un buen rato en compañía.

